Con rumbo definido
Un nuevo año y muchos cambios con respecto al año anterior, asi me recibió este año a mi. El año pasado gastando el dinero a manos llenas y este año con más deudas que país tercer mundista. Pero el año pasado no tenia un objetivo. El año pasado vagaba a la deriva en el mar de la vida, sin rumbo, sin puerto, sin vida. Este año en cambio tengo un destino al cual llegar, y aunque las aguas se han tornado violentas y desesperanzadoras es reconfortante levantar la mirada y saber que allá a lo lejos nos espera una ribera de aguas calmas. Ahora el viaje es más interesante, aunque mil veces más estresante. nuevas creaturas han aparecido a lo largo de mi viaje: seductoras sirenas que con cantos llenos de libido y sensualidad han aportado a mi travesia algun placer culpable. Musas divinas pero inalcanzables tambien han hecho de mi barco un frecuente lugar de reposo. No han faltado por supuesto aquellas abisales y amorfas criaturas nocturnas que a punta de ingenio y carácter he debido desasir del casco de mi flamante Nautilos. Atisbos de motines han puesto en peligro mi cuello. Lo bueno de esta aventura es que me ha dado las herramientas perfectas para alejarme de algunas islas tenebrosas con falsos vapores de hogar, llenas de espejos e ilusiones.

