Telurico
Hoy vivi una experiencia terrorifica. Pocas veces tomamos conciencia que vivimos en un planeta que esta vivo, que respira, que se mueve. Sin previo aviso, en medio de una conversación trivial el planeta nos recordó que existe y que nuestras vidas dependen de su estado de humor. Movió su superficie con tal fuerza y violencia que dudé que pudiese ver un nuevo dia. El ruido infernal. El movimiento desenfrenado. Las cosas cayendo. Ruido de vidrios rotos. De ventanas quebradas. El grito de una mujer a lo lejos, desesperada. Mi madre en caotica plegaria rogandole a Dios que nos protegiera. Apagón. Obscuridad. Más terror. Cables balanceandose amenazadoramente sobre nuestras cabezas. Luego el silencio. La paz despues de la tormenta. La incertidumbre de la devastación. Despues el caos. Gente corriendo, llorando. La pequeñez humana frente a la omnipotencia terrestre.

