Actos de liberación
Desde hace un tiempo he estado pensando que la mayoria de las enfermedades tienen un origen en algun problema emocional o mental antes que fisico. Por ejemplo, conozco a alguien que enfermó de cancer a la garganta, y hace un mal uso del verbo. Fue operada pero sigue enferma porque no ha cambiado la causa de su mal: las cosas que dice. Por mi parte mi problema de sobrepeso tambien puede tener una explicación en aquellos fenomenos. En mi caso me he "tragado" por mucho tiempo mis sentimientos por miedo al rechazo y a la burla. Pero decidi cambiar eso y ayer se me presentó la oportunidad ideal para hacerlo. Era muy probable que nunca más se produjese una situación tan ideal como esa, asi que o la tomaba o la dejaba pasar. Pues sali con Bb a un pub y ordenamos unas caipiriñas. Con la suerte que estabamos en happy hours, con lo cual podiamos tomar el doble por el mismo precio. A mi más que el alcohol me interesaba el poder llegar al ambiente adecuado para poder hacer una exposición adecuada de mis sentimientos. Ella se veia simplemente hermosa, con sus labios carnosos y su caminar de diosa. No tenia muy claro como comenzar. Solo sabia que debia establecer ciertas normas que talvez impedirian que de esta confesión resultase un desastre emocional para mi. Asi fue que antes de empezar advertí a Bb de que si me llegaba a enterar de que lo que estaba por contarle se lo decia a alguien más seria la última vez que sabria de mi. Además de que esta no era una confesión sino más bien un exorcismo. No sé que absurdas teorias tendrian lugar en su mente en ese momento, talvez hasta intuyera que le iba a confensar mis sentimientos hacia ella. Trataba de alargar un poco las explicaciones buscando en mi cabeza la manera correcta de decirle que desde un tiempo que aun no podia precisar, pero que se extendia aproximadamente en un año, ella era lo unico que ocupaba mi cabeza y mi corazón. Como explicarle que mi primer pensamiento en las mañanas eran para sus ojos y que la ultima imagen en mi cabeza antes de dormir eran sus labios. Como hacer una descripcion fidedigna de mis pensamientos cuando voy por el centro y veo algo en algun escaparate y pienso en el brillo de su rostro si le llevase dicho objeto de regalo. Como relatarle que he soñado con sus besos, con su cercania, con su respiración. De que forma podria contarle el tremendo esfuerzo que me significa no correr a satisfacer el más minimo de sus caprichos apenas hace mención de ellos. No queria asustarla y que ella saliera corriendo del lugar espantada porque un tipo al que talvez vea mas como un tio lejano que como el posible hombre de sus sueños le confiesa que viviria solo para hacerla feliz. Para mi sorpresa lo tomó con mucha naturalidad y pasamos toda la noche recordando los episodios pasados en que yo habia actuado de alguna forma en particular. Algunas veces huyendo de una situación. Otras mostrandome indiferente y lejano cuando mi interior queria abrazarla y colmarla a besos, prometiendole que nada ni nadie la lastimaria. Pude explicar cada uno de mis actos irracionales. Ella me devolvia una mirada comprensiva y yo no podia dejar de sentir el revoloteo de las mariposas en mi estomago. Talvez debi acercarme y tratar de robarle un beso y con eso consumar el objeto de mi deseo, pero no tengo por costumbre tomar por asalto a la gente. Lamentablemente, porque un beso hubiese sido el sello divino de una noche de exorcismos. Dos cosas poco comunes se llevaron a cabo esa noche. Un niño se acerco a vendernos una flor. Un clavel rojo. cuyo significado es corazón que suspira, pero tambien indiferencia. El otro evento inusual fue que antes de sacar mi corazón a traves de mi garganta frente a ella, decidi ir al baño para refrescarme y acumular fuerzas. Ya devuelta veo a una amiga a la que hace algun buen tiempo no saludaba y me acerque para hacerlo. Fue muy cariñosa como siempre. Me pidio que me sentara con ella y sus amigos pero le explique que estaba acompañado y me despedi. Luego cuando ya habia realizado mi potencial suicidio emocional mi amiga, ya en franca retirada del local, me ve y se acerca para despedirse. Lo que me dejo literalmente boquiabierto fue que me dio un beso en plena boca con todas las de la ley. Yo aun aturdido por mi reciente confesión solo atiné a recibir el reconfortante e inesperado regalo. No sé que habrá pensado Bb de este episodio pero no lo mencionamos en toda la noche. Esa noche me senti más cerca que nunca de Bb y a la vez liberado de un gran peso, como si retiraran de mi pecho un ave oscura e inquieta que me impedia respirar. A estas alturas no importa mucho como reaccionará de aqui en adelante Bb. Incluso talvez ya pueda alejarme de ella tranquilamente pues la cadena que me impuso el secretismo de mis sentimientos habia sido rota en mil pedazos. Hoy me siento realmente bien y feliz. Liberado.



