Bitacora de un sueñero

pulsaciones de teclado de un naufrago que desea ser encontrado por su propia sombra, la cual perdio el dia que dejo de creer en el amor y se dio cuenta que la vida no es cruel, solo es.

lunes, febrero 28, 2005

Misiva Imaginaria

HOY, mientras caminaba alejandome de tu casa, me distraia imaginando que me iba para siempre de esta ciudad y que antes de irme te escribia una carta. Si, en papel. Al viejo estilo. Usando el olvidado arte de escribir a mano. ¿Por qué una carta y no un email? Porque el papel se puede oler. Porque los trazos dejados por un lapiz pueden traicionarme dulcemente y decir más de lo que quiero confesar. Porque una carta podrias leerla recostada en tu mullida cama y eso talvez provocaria en ti un cierto anhelo de mi compañia. Porque podrias llevarla entre tu piel y tu ropa y sacarla en la playa durante un incendiario atardecer. Por eso y mil razones más que no me atrevo a imaginar.
¿Que escribiría en esa misiva? Te haria participe de mi secreto. De mi langido sufrimiento. De mi silenciosa tristeza. Por ella entenderias mis prolongados silencios, mis constantes evaciones. Entenderias porque rehuyo de tus ojos cuando buscas una respuesta. Sabrias el porque de mis repentinos y bruscos cambios de humor. Descubririas que cuando no me miras mis ojos recorren tu suave arquitectura. Como me las arreglo para rozar tu piel en los momentos menos esperados. Sabrias a ciencia cierta como mi corazón da vueltas en el carrusel de mi pecho cada vez que sin intención colocas sobre mi tus manos. Obtendrias de primera mano un detallado relato de lo que senti la primera vez que mis ojos se posaron en ti y como mi mente se resistia a la idea de rendirse ante tu imagén infantil. Y como de tanto negar mis sentimientos los intensifiqué, alimentandolos con besos de ensueño, roces tibios de tu piel. Asi te enterarias de como eres dueña de mi destino sin quererlo. De como te apoderaste, aun en contra de mi ferrea voluntad, de cada atomo de mi alma. Obtendrias una detallada bitacora de mis intentos por alejarme de tu magnetismo, de tu fuerza centrifuga que me empuja hacia tu centro y que entre más resistencia opongo más fuertemente me arrastra hacia tu nucleo. Descifrarias con asombro la tremenda voluntad que mantiene mis brazos apegados a mi cuerpo cuando lo unico que desean es apoderarse del tuyo. O aprenderias de las batallas que libro en contra del inmenso deseo de correr a tu lado cada vez que decido alejarme por un tiempo. De como ni en sueños me dejas tranquilo y apareces tan radiante, tan exquisita, tan deliciosa. Pero no olvides que seria una carta de despedida. Casi un testamento. Porque seria el epitafio de un sentimiento moribundo, el último deseo de un amor desahuciado.

domingo, febrero 27, 2005

BIfurcaciones

¿Cuantas veces han deseado tener una maquina de tiempo para regresar atrás y no cometer los errores que en el tiempo presente se ven de forma tan clara que no parece haber sido muy estupidos para no habernos dado cuenta en ese momento? Me gustaria tener la habilidad que el actor Ashton Kutcher posee en la pelicula El Efecto Mariposa y poder regresar a cambiar pequeñas decisiones que me han llevado a ser quien soy y estar donde estoy. Es increible cuando un piensa en ello. El poder que tienen las lpequeñas decisiones: hacer o no hacer. Movimiento o Inmovilidad. ¿Que seria de mi vida si me hubiese dado cuenta a tiempo que si era material para ir a la universidad? ¿Hubiese tenido una carrera?¿Seria un profesional respetado?¿Hubiese conocido a la que ahora seria mi mujer? ¿Que hubiese pasado si cuando estuve en Santiago con la intención de estudiar no me hubiese ido de la casa de Cristian y su familia, y hubiese aceptado su generosa oferta de pagarme mis estudios? ¿Estaria en Estados Unidos con ellos en estos momentos? ¿Que hubiese pasado si en vez de embarcarme en la desastroza relación con Rossana hubiese terminado mis estudios en Inacap? ¿Estaria trabajando en alguna empresa importante? Tantas decisiones que uno toma en un segundo a las cuales a veces no les damos el valor que merecen. En el plano teorico hasta la simple decisión de salir o no a dar una vuelta puede ser de vida o muerte. Ahora en el plano amoroso tambien he tomado mis desafortunadas decisiones. ¿Si hubiese superado en su momento mi fracaso con Marisol no habria perdido 8 años de mi vida?¿Que hubiese pasado conmigo de no haber dejado a Paola por Rossana?

viernes, febrero 25, 2005

Besos reprimidos

Si, me odio a mi mismo por haber sucumbido otra vez a esta terrible tentación llamada Bb. ¿Que puedo hacer si sus carnosos labios se me presentan como frutos paradisiacos y prohibidos? ¿Como no caer rendido a sus pies frente a su tierna mirada? Me fui al cine con ella. La pelicula es lo de menos, en realidad pocas veces veo la pantalla. Este magico lugar es ideal para estar muy cerca de ella. tan cerca que puedo contar el ritmo de su respirar. Mirar con detalle las celditas de sus labios. O acomodando mi brazo rozar su cintura y a traves de este leve e insignificante contacto absorber mil caricias imaginadas. Cuantas veces he reprimido el tomar sus manos entre las mias. Abrazar su talle con mis brazos y acercarla a mi. A veces cuando me mira fijamente, y sin ninguna otra aparente intención, en mi estomago las mariposas danzan al ritmo de su nombre. Hoy le dije que tenia una polola imaginaria. Por supuesto y como siempre mis palabras se perdieron en la oscuridad de la sala de cine. Porque ella está demasiado ocupada en pensar en si misma como para pensar en otra persona y menos en mi. Me pregunto si sabrá de mis sentimientos o por lo menos los intuirá. Trato de esconderlos lo más eficazmente pero sé que hay momentos en que me traiciono. Cuando se me escapa un suspiro si ella pasa rozando su cuerpo con el mio. Cuando no puedo dejar de mirarla fijamente absorto en la voluptosidad de sus formas o pensando en el prometedor sabor de su boca. Cuando con algun pretexto absurdo rozo suavemente su rostro con mis dedos. Y cuando siento que mis fuerzas flaquean y estoy apunto de decirle que me muero por ella, junto todas mis fuerzas restantes y huyo utilizando cualquier compromiso imaginario para excusar mi escapada.